Hugo Gabriel Campregher, médico Hematólogo, en contacto con Aire Fm, indicó que “existe una clase de cáncer de la sangre que está en aumento y que es el más común entre los adultos: el linfoma”.
¿Qué es el linfoma?
Es un cáncer de sangre, que se divide en 2 tipos principales: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin.
La enfermedad es una consecuencia de una lesión en el ADN de un linfocito, que es un tipo de glóbulo blanco, responsable de defendernos frente a las infecciones. El cambio en el linfocito lo convierte en una célula de linfoma. Estas se amontonan y forman masas de células, que son tumores, y suelen agruparse en los ganglios linfáticos o en otras partes del cuerpo.
El linfoma de Hodgkin se propaga de manera ordenada en un grupo de ganglios linfáticos a otros, mientras que el linfoma no Hodgkin se disemina a través del sistema linfático de una manera desordenada.
Además, destacó el doctor que hay 80 subtipos: “hay muchos tumores diferentes y con el advenimiento del análisis molecular y demás estudios, cada vez se van descubriendo más características de linfomas diferentes unos a otros”, dijo.
¿Cómo detectarlo?
Los síntomas incluyen inflamación de los ganglios linfáticos, especialmente en la parte del cuerpo donde comienza a crecer el linfoma.
Las áreas comunes en donde se pueden palpar los ganglios linfáticos con los dedos son la ingle, la axila, el cuello, detrás de los oídos y la parte posterior de la cabeza. Pero también hay ganglios linfáticos en otras zonas del cuerpo como el tórax y el abdomen.
Además de la inflamación en los ganglios, los síntomas pueden incluir fiebre, sudores nocturnos, cansancio, tos, picazón y pérdida de peso.
¿Se puede tratar y curar?
El linfoma es uno de los tipos de cáncer más curables. Hasta el momento no se conocen la causa de la mayoría de los casos. No es posible prevenirlo y no se puede contraer de otra persona. Por lo general se diagnostica entre 20 y 40 años de edad y vuelve a ser más común otra vez después de los 60 años.
El método más utilizado para su cura es un tratamiento de inmune quimioterapia.
Los exámenes y procedimientos utilizados para diagnosticar el linfoma incluyen:
- Exploración física.
- Extirpación de un ganglio linfático para examinarlo.
- Análisis de sangre.
- Extracción de una muestra de médula ósea para su análisis.
- Pruebas de imágenes.
