La cartera que encabeza Claudio Moroni intimó a la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) a “dejar sin efecto toda medida de acción directa que estuviesen implementando y/o tuvieran previsto implementar, prestando servicios de manera normal y habitual”.
Asimismo, exigió a las cámaras empresariales “abstenerse de tomar represalias de cualquier tipo con el personal representado por las organizaciones sindicales y/o con cualquier otra persona”.
El documento, además, solicita a las partes “mantener la mejor predisposición y apertura para negociar los temas sobre los cuales mantienen diferencias y contribuir, de esa manera, a la paz social y a mejorar el marco de las relaciones laborales en el seno de las empresas involucradas”.
La conciliación obliga a las partes a negociar durante 15 días: durante este período no pueden tomar medidas que afecten a las negociaciones. El plazo puede extenderse por cinco días más. En ese sentido, se convocó a una audiencia para el próximo miércoles 7 de julio a las 13 horas en Ministerio de Trabajo.
No es casual que coincidan los reclamos de empresarios y sindicalistas: desde ambos sectores exigen que se actualicen los valores del sistema de salud. Las cámaras destacaron que el aumento salarial superior al 40% que pide el gremio es justo, pero el líder sindical Carlos West Ocampo dijo que “la medicina privada tiene que aumentar sus valores, que se mantienen igual desde 2019″.
Desde ATSA, comunicaron que durante la jornada de hoy se realizan asambleas informativas con los delegados de cada área y repartición, para comunicar los fundamentos de la postergación de las medidas anunciadas con antelación, para los días 1 y 2 de Julio.
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