Las 4 mejores recetas de la cocina riojana: porque en La Rioja además de un gran vino hay una estupenda gastronomía.
Fritada riojana, un conjunto cremoso y lleno de sabor magnífico para acompañar carnes pescado y mucho más.
¿Cómo hacerla?
Pelamos y picamos los dientes de ajo y la cebolla. Calentamos un poco de aceite de oliva en una cacerola o sartén y pochamos ambos a fuego suave. Mientras tanto lavamos el pimiento, retiramos las semillas y el pedúnculo y lo troceamos. Añadimos a la sartén, removemos y continuamos pochando. Pelamos los tomates y los troceamos. Agregamos a la sartén y sazonamos al gusto. Si los tomates son muy ácidos podemos añadir un poco de azúcar para equilibrar (opcional). Dejamos cocer todas las verduras a fuego muy suave durante 25-30 minutos o hasta que estén tiernas y el tomate formen una salsa cremosa.
Patatas a la riojana, un plato humilde y sencillo.
¿Cómo hacerlas?
En una cazuela se pone un poco de aceite de oliva y se dora la cebolla cortada en cuadraditos pequeños y el pimiento partido a la mitad. Se añade el chorizo sin piel en rodajas y se rehoga ligeramente. Echamos las patatas peladas, lavadas y cascadas en trozo regulares, no muy grandes, le damos unas vueltas al conjunto y agregamos el pimentón para que se haga un poco pero evitando que se queme. Por último colocamos en la cazuela los pimientos choriceros abiertos y limpios y cubrimos con agua. Llevamos a ebullición y en ese momento bajamos el fuego para que el guiso se haga lentamente. Cuando la patata esté casi lista salamos. Probamos el punto de sal en el caldo y rectificamos si fuese necesario. Si deseamos el caldo de las patatas más espeso debemos mover la cazuela de vez en cuando para ayudar a que las patatas suelten su fécula. De todos modos podemos aplastar con un tenedor algunas junto a un poco de líquido y añadirlas.
Fardalejos, el hojaldre relleno de mazapán típico de La Rioja es una delicia.
¿Cómo hacerlos?
Empezamos triturando el azúcar con las pieles de limón para que queden muy finos. En un bol batimos los huevos con la mezcla de azúcar y limón hasta conseguir una masa que blanquee. Añadimos la almendra molida y la harina y volvemos a mezclar hasta conseguir una pasta uniforme. Ponemos el relleno en una manga pastelera y reservamos. Extendemos las láminas de hojaldre, las estiramos con el rodillo para que queden más finas y cortamos 6-8 rectángulos en cada una de ellas. En el centro de cada rectángulo ponemos un poco de relleno dejando en los extremos 2 cm libres de masa. Pintamos con agua los bordes y doblamos la masa sobre el relleno a modo de empanadilla. Con el canto de la mano, presionamos la masa alrededor del relleno y marcamos con las púas de un tenedor para que quede bien sellado. Calentamos aceite en una sartén y freímos por tandas los fardelejos hasta que estén dorados. Dejamos escurrir sobre papel de cocina, espolvoreamos de azúcar molido y servimos.
Pochas con codornices, guiso de una variedad de alubia blanca de piel fina y textura suave que no se deja secar sino que se cuece fresca.
¿Cómo hacerlas?
Comenzamos cociendo las pochas en una cazuela con agua suficiente para cubrirlas y un poco de sal. Si es necesario iremos añadiendo más líquido para que nunca les falte. Mientras las pochas se cuecen, cortamos las codornices en cuatro porciones, separando los muslos y las pechugas y los doramos en una sartén. Luego las reservamos para incorporarlas al guiso en los últimos 15 minutos de la cocción. Hacemos un sofrito con la zanahoria, el ajo, el pimiento verde y el de piquillo. Cuando esté el sofrito pochado, agregamos 2 cucharadas de salsa de tomate y lo trituramos todo con un par de cacillos del agua de cocción de las pochas hasta hacer una crema. Incorporamos esa crema a la cocción de las pochas cuando lleven unos 25 minutos cociendo. Finalmente, agregamos las codornices y dejamos cocer el conjunto hasta que las pochas estén tiernas. Aquí dependeremos de si son más o menos frescas y de la variedad, por lo que os recomiendo ir probando desde que lleven cociendo unos 40 minutos.
