¿Qué podemos aprender de una nueva Semana Santa en medio de pandemia?
Frente a una nueva Semana Santa que el mundo vivirá en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus COVID-19, mira qué podemos aprender
Frente a una nueva Semana Santa que el mundo vivirá en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus COVID-19, el sacerdote mexicano Hugo Valdemar destacó qué es lo que podemos aprender y lo que Dios nos quiere decir en este tiempo.
En diálogo con ACI Prensa, el P. Valdemar, canónigo penitenciario de la Arquidiócesis Primada de México, señaló que vivir estos días santos por un año más con la pandemia nos enseña que “no somos invencibles, que estamos necesitados de salvación y redención”.
“Que hoy, más que nunca, estamos necesitados de reconocer que sin Dios, sin su inmenso amor manifestado a través de Jesús, estamos destinados a la ruina y la muerte. Que solo Jesús puede salvarnos y que está dispuesto a hacerlo para quien clama a Él y pide su auxilio y misericordia”, expresó.
La Semana Santa comenzó este 2021 con el Domingo de Ramos, este 28 de marzo, y culmina en Domingo de Resurrección, el 4 de abril.
El P. Valdemar animó a que los católicos no olvidemos que los que vienen “son días santos, como antiguamente se decía. Son días de ‘guardar’, es decir son espacio para reservar nuestro tiempo a Dios”.
“Es verdad que se vivirá una Semana Santa llena de restricciones, las más de ellas absurdas y ridículas a las que se han plegado muchos pastores de manera acrítica”, lamentó, y destacó “independientemente de la asistencia a los templos, se debe buscar el espacio para participar, ya sea con los medios de comunicación o a través de las diversas transmisiones. O, todavía mejor, de manera personal y familiar”.
Estos días, alentó, se deben vivir “reflexionando, orando, contemplando a través de las Sagradas Escrituras la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo”.
“Por supuesto, nada suple a la participación activa en las celebraciones santas de estos días. En realidad, la participación virtual no suple nunca la presencia física”, explicó.
Esta participación virtual, precisó, “funciona solo a manera de paliativo litúrgico, pero no tiene validez. Pero como solemos decir, peor es nada. Sin embargo, dijo “donde es posible participar, los fieles cristianos no se deben privar de recibir todas las gracias que nos da participar de estas grandes celebraciones”.
