GENERAL
Coquitos caseros
Mirá esta increíble receta de coquitos esponjosos, que se hacen sin utilizar harina
Los coquitos caseros son uno de los dulces más adictivos y sabrosos para todos aquellos que les gusta el sabor a coco. Si pruebas uno, es muy difícil no caer en la tentación de volver a repetir.
También conocidos como sultanas tienen una fácil preparación. La receta que verás a continuación va seguir un proceso rápido y sin complicaciones en la cocina
Ingredientes:
- 2 huevos
- 100 gr de azúcar blanco
- 125 gr de coco rallado
- Ralladura de de ½ limón
- 1 cucharadita de aceite de coco
Paso a paso:
- En un cazo pequeño cascamos los huevos y añadimos el azúcar. Lo calentamos a fuego bajo y con ayuda de unas varillas metálicas y sin dejar de remover durante 1 minuto aproximadamente, dejamos que se integren hasta obtener una mezcla homogénea y un poco espesa.
- Lo pasamos a un bol grande, añadimos la ralladura de medio limón, solo la parte amarilla, recuérdalo para que no te amarguen los coquitos después. Agregamos también la cucharadita de aceite de coco y mezclamos con ayuda de una espátula.
- Añadimos ahora el coco rallado y mezclamos bien hasta que se haga una masa compacta con textura arenosa.
- Dejamos reposar esta mezcla unos 20 minutos para que el coco absorba la humedad de la masa y no nos queden secos, también puedes refrigerar en ese tiempo para que coja consistencia.
- Precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo sin ventilador.
- En una bandeja de horno forrada con papel vegetal vamos colocando las bolitas de coco, podemos hacerlas rellenando una manga pastelera con boquilla grande redonda o de estrella, si no tienes también puedes hacerlo a mano con ayuda de una cuchara.
- Horneamos durante unos 10 a 12 minutos a 180 ºC con la bandeja un punto menos del centro. El tiempo dependerá del grosor que tengan los coquitos, a mayor grosor más tiempo. Tienen que coger un color doradito suave, sin pasarse para que no se resequen.
- Cuando los tengamos listos los dejamos sobre una rejilla para que se vayan enfriando y luego cortamos con unas tijeras las obleas alrededor de los coquitos, dejando solo la base de cada uno de ellos.
Ahora una vez fríos puedes darte el gusto de probarlos o reservarlos para más adelante en lugar fresco, te van a encantan porque están riquísimos.
